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Recuperamos el volumen perdido del tercio medio y los pómulos con grasa propia. Un rostro más joven y natural. De forma permanente.
El lipofilling facial extrae grasa del propio paciente y la transfiere estratégicamente al rostro para restaurar el volumen perdido con el envejecimiento.
La zona principal de tratamiento es el tercio medio y los pómulos. Al recuperar su proyección, los rasgos se elevan y los surcos se suavizan de forma natural, sin tocarlos directamente.
No es un relleno superficial: es una corrección estructural en profundidad.
Sin implantes ni materiales sintéticos. Cero riesgo de rechazo o reacción alérgica.
La grasa integrada permanece de por vida. Sin mantenimientos periódicos.
Se mejora la zona donante y se rejuvenece el rostro en una sola intervención.
Las células madre estimulan el colágeno, mejorando textura y luminosidad.
Al integrarse como tejido propio, el resultado es orgánico y armónico.
Puede realizarse junto a blefaroplastia o medicina estética para un resultado integral.
"El Doctor Jiménez es un profesional y su equipo de 10. Sin bajar la hinchazón ya se ve cambio, sin duda la mejor elección."
"Entendió a la perfección mis necesidades. Ha superado mis expectativas. Destacar la profesionalidad de todo el equipo."
"Me realicé una blefaroplastia completa y ha sido todo un éxito. Estoy muy satisfecho y lo recomiendo encarecidamente."
"Me operé en diciembre y no puedo estar más contenta. Desde el primer día ya notas los resultados. Lo volvería a elegir."
Analizamos su caso de forma personalizada y sin compromiso.
En qué consiste, qué zonas trata, cómo se realiza y qué puede esperar.
El lipofilling facial extrae grasa del propio paciente mediante liposucción suave, la purifica en quirófano mediante decantación suave (protocolo de Coleman, sin centrifugado) y la reinyecta de forma estratégica en el rostro.
El resultado es un rejuvenecimiento tridimensional con efecto lifting de todo el tercio medio y superior: se eleva la mirada, se recupera el volumen perdido y mejora la calidad de la piel gracias a los factores de crecimiento y células madre del tejido graso.
Local con sedación suave. Ambulatorio: regresa a casa el mismo día.
Entre 1 y 2 horas según zonas y volumen necesario.
Presentable a los 7 días si no hay cirugía asociada: solo cánula, sin incisiones ni puntos de sutura.
A partir de los 3–6 meses. La grasa integrada es permanente.
Recuperar su proyección eleva toda la cara, estrecha la ojera y disminuye el surco nasogeniano sin tocarlo directamente.
Rellena la ojera desde la profundidad, con resultados más naturales que los fillers superficiales.
El hundimiento temporal es un signo frecuente e infradiagnosticado del envejecimiento.
La infiltración en la cola de la ceja y la región temporal eleva y sostiene el tercio superior: la mirada se abre sin cirugía de estiramiento.
Relleno del párpado superior vaciado y del surco orbitario profundo, y corrección del ojo hundido: postraumático, tras cirugía orbitaria o en portadores de prótesis ocular.
La grasa emulsionada (nanofat), rica en células regenerativas, se infiltra superficialmente para mejorar textura, luminosidad y arrugas finas, y para tratar cicatrices de acné o quirúrgicas.
Proyección y definición del perfil facial inferior.
Análisis morfológico completo y diseño personalizado. Primera consulta siempre gratuita.
Liposucción mínimamente invasiva de la zona donante bajo anestesia local.
Decantación suave, sin centrifugar, para evitar la rotura de los adipocitos y maximizar la supervivencia celular.
Inyección microgota a microgota en múltiples planos con microcánulas romas.
Revisiones con el Dr. Jiménez Ortiz. Asistencia telefónica de urgencia 24h.
Especialista en Oftalmología y Cirugía Oculoplástica. Residencia MIR en el Hospital Universitario de La Princesa, formación avanzada en el Hospital de Stanford (Byers Eye Institute, California), en Beverly Hills junto al Dr. Jalalabadi y en el Hospital Universitario La Paz de Madrid.
Durante los últimos 7 años ha desarrollado un protocolo propio de lipofilling que cuida al detalle todo el proceso —extracción, decantación y filtrado— y que nunca varía: resultados predecibles, consistentes y duraderos. Más de 3.000 procedimientos de rejuvenecimiento realizados.
La primera consulta es gratuita y sin compromiso.
No todos los perfiles son iguales. Descubra si es un buen candidato.
El lipofilling obtiene los mejores resultados en personas con pérdida de volumen facial por envejecimiento que buscan una solución natural, duradera y sin materiales sintéticos.
No son técnicas excluyentes. Cada una tiene sus indicaciones. En muchos casos la mejor solución es combinarlas.
La intervención se realiza bajo anestesia. El postoperatorio es manejable con analgesia habitual, leve los primeros 2–3 días.
Generalmente entre 50 y 100 cc. La mayoría de los pacientes, incluso los más delgados, disponen de reservas adecuadas. Se evalúa en consulta.
A los 7 días si el lipofilling no lleva cirugía asociada: se realiza solo con cánula, sin incisiones ni puntos de sutura. Si se combina con blefaroplastia u otra cirugía, la recuperación la marca esa intervención (10–14 días).
Sí, aunque la inflamación inicial distorsiona el volumen real. El resultado definitivo se aprecia a partir de los 3–6 meses.
Sí, es una combinación muy frecuente y complementaria. El Dr. Jiménez Ortiz evaluará la mejor opción en consulta.
¿Cuánto dura? ¿Qué porcentaje de grasa sobrevive? Respuestas honestas.
La gran ventaja frente al ácido hialurónico es que la grasa que logra integrarse permanece de por vida, envejeciendo de forma natural con el paciente.
El proceso requiere que la grasa inyectada se vascularice. No toda lo consigue, y la técnica está diseñada para maximizar este porcentaje.
Entre el 50–70% de la grasa injertada se integra de forma permanente.
Sí. Técnica Coleman, múltiples planos de inyección y no fumar maximizan el resultado.
Inflamación y hematomas esperados. El volumen visible es mayor que el resultado final.
Sin cirugía asociada, el resultado ya es presentable: solo se emplea cánula, sin incisiones ni puntos. La mayoría retoma su vida social.
El volumen disminuye a medida que la grasa no integrada se reabsorbe. Es normal y esperado.
La grasa integrada queda estable. Resultado definitivo visible. Mejora cutánea evidente.
La grasa integrada permanece de por vida. Sin mantenimientos periódicos.
En algunos casos puede ser recomendable una segunda sesión, especialmente si la tasa de reabsorción fue mayor de lo esperado o si el paciente fumaba activamente.
Siempre se espera a que el resultado se estabilice —mínimo 6 meses— antes de valorar una segunda intervención.
De la grasa injertada se integra de forma permanente. El porcentaje varía según zona, técnica y hábitos del paciente.
Programas impartidos por el Dr. Antonio Jiménez Ortiz en Madrid: cursos de observación en quirófano y cursos hands-on con pacientes reales.
El Instituto de Cirugía Oculofacial ofrece formación práctica en lipofilling facial para médicos que desean incorporar esta técnica a su consulta. Toda la docencia se realiza sobre cirugía real, en quirófano acreditado y con grupos reducidos.
El programa cubre el proceso completo según el protocolo de Coleman: selección del paciente, diseño del plan, extracción, procesado e infiltración por zonas, además del manejo de complicaciones y el seguimiento.
Grupos reducidos de 2 a 4 médicos por edición.
Madrid · Quirófano acreditado del Instituto.
Español e inglés.
Ediciones periódicas. Consulte las próximas fechas disponibles.
Que deseen perfeccionar la transferencia grasa facial y su planificación estética.
Interesados en el tratamiento del surco de la ojera y la región periocular.
Que quieran ampliar su cartera con rejuvenecimiento facial quirúrgico mínimamente invasivo.
Especialmente los dedicados a rinoplastia y cirugía facial, que quieran incorporar el relleno con grasa propia.
Con práctica en infiltraciones que buscan dar el paso al volumen definitivo con grasa propia.
Asista en directo a cirugías de lipofilling facial realizadas por el Dr. Jiménez Ortiz, con explicación paso a paso de cada decisión técnica.
Realice la técnica de principio a fin sobre paciente real, bajo la supervisión directa del Dr. Jiménez Ortiz y con casos preseleccionados por el Instituto.
Compartimentos grasos, zonas de riesgo y prevención de complicaciones vasculares.
Análisis morfológico, fotografía, indicaciones y límites de la técnica.
Zonas donantes, infiltración tumescente y liposucción atraumática.
Decantación atraumática —sin centrifugar, para no romper adipocitos—, preparación del injerto y obtención de microfat y nanofat.
Pómulo, transición párpado–mejilla, sien, mentón y línea mandibular. Planos, cánulas y volúmenes.
Prevención y manejo de complicaciones. Discusión de casos y protocolo postoperatorio.
Especialista en Oftalmología y Cirugía Oculoplástica. Residencia MIR en el Hospital Universitario de La Princesa y formación en Stanford (Byers Eye Institute), Beverly Hills (Dr. Jalalabadi) y el Hospital Universitario La Paz. Más de 3.000 procedimientos de rejuvenecimiento realizados.
Creador de un protocolo propio de lipofilling, perfeccionado durante 7 años y que nunca varía, para lograr resultados consistentes. Director del Instituto de Cirugía Oculofacial de Madrid, docente de la Universidad Autónoma y ponente internacional en congresos y cursos.
Formación basada en un protocolo propio perfeccionado durante 7 años y en la evidencia publicada sobre transferencia de grasa facial.
Primera consulta siempre gratuita y sin compromiso. Le atendemos personalmente.